Campaña Mundial

BOICOT A EUROVISIÓN 2019

Visión general

Israel será la sede del Festival de la Canción Eurovisión en mayo de 2019, tras la victoria de Netta Barzilai en la edición de 2018.

Israel está utilizando descaradamente Eurovisión como parte de su estrategia oficial “Marca Israel”, que presenta “la cara más bonita de Israel” para encubrir y distraer la atención de sus crímenes de guerra contra el pueblo palestino.

Israel masacró a 62 personas en Gaza, entre ellas cinco niños y una bebé, sólo dos días después de su victoria en Eurovisión en 2018. Esa misma noche, Netta Barzilai actuó en un concierto de celebración en Tel Aviv, organizado por el alcalde, y afirmó: “Tenemos una razón para ser felices”.

El Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu ha llamado a Barzilai “la mejor embajadora de Israel”, poniendo en evidencia la agenda de ‘lavado artístico’ (artwashing) que tiene su gobierno de extrema derecha.

La sociedad civil palestina ha pedido a los miembros de la Unión Europea de Radiodifusión (EBU) que boicoteen Eurovisión 2019 por ser Israel el país anfitrión, independientemente de la ciudad donde se realice.


BDS

¿Por qué?

Inspirados por artistas de conciencia que rechazaron actuar en Sun City en la Sudáfrica del apartheid en la década de 1980, artistas y organizaciones culturales palestinas han pedido que se ejerza presión no violenta en forma de boicots sobre Israel hasta que cumpla con sus obligaciones de respetar el Derecho Internacional.

Israel se declaró efectivamente un Estado de apartheid al aprobar en 2018 la “Ley del Estado Nación Judío”. A los ciudadanos y ciudadanas palestinas se les niega constitucionalmente la igualdad de derechos. La celebración de Eurovisión 2019 en Israel blanquea el apartheid.

Poco después de su victoria, Barzilai dijo que esperaba que el mundo viera “el carnaval israelí” cuando Tel Aviv sea la sede del concurso este año. La gente verá “lo maravillosos que somos, la vibración que tenemos. La mejor gente (...) el mejor lugar del mundo”.

Tomándolo directamente del manual de propaganda del apartheid sudafricano, Israel utiliza las artes para desviar explícitamente las crecientes condenas a sus violaciones de los derechos humanos. Israel está utilizando Eurovisión para lavar sus crímenes atroces contra el pueblo palestino.


Descubre más

“Marca Israel” es una estrategia de relaciones públicas del gobierno israelí iniciada en 2005. Pretende “mejorar la imagen del país en el extranjero”, “evitando cualquier discusión sobre el conflicto con el pueblo palestino” y presentando al país “como relevante y moderno y no sólo como un lugar de guerra y religión”.
La Ministra de Cultura y Deportes de Israel, Miri Regev, que en 2012 comparó a los solicitantes de asilo africanos con un cáncer e incitó a la violencia patotera contra ellos, está buscando la aprobación y participación del gobierno en los videoclips que se proyectarán entre las canciones en el concurso de este año.

Pinkwashing (lavado rosa) es el uso cínico de los derechos de la comunidad LGBTQ para distraer la atención de la violación de los derechos humanos palestinos que Israel comete desde hace décadas. El lavado rosa es parte de la estrategia de la Marca Israel.
Aprovechando la popularidad de Eurovisión entre la comunidad LGBTQ, la “mejor embajadora” de Israel, Netta Barzilai, se alistó rápidamente en los esfuerzos de Israel para el lavado rosa. Con el apoyo de las embajadas de Israel, actuó en eventos del Orgullo alrededor del mundo.
 

La Ministra de Cultura y Deportes de Israel, Miri Regev, llegó a dar un ultimátum: “Si Eurovisión no se celebra en Jerusalén, no debería hacerse en Israel”.
Tras la victoria de Israel en Eurovisión 2018, la Ministra de Justicia israelí Ayelet Shaked, que pidió el genocidio de la población palestina, dijo que las celebraciones “comenzaron con la victoria de Netta Barzilai, quien aseguró que Eurovisión llegará a la capital el próximo año, y continúan mañana con el traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén.”
Jerusalén Este está ocupada por Israel, y la comunidad internacional no reconoce la soberanía de Israel sobre ninguna parte de la ciudad.
La Unión Europea de Radiodifusión (EBU), que gestiona Eurovisión, ha exigido un emplazamiento “no divisivo” para el certamen Eurovisión de 2019.

El régimen israelí de ocupación militar, colonialismo de asentamiento y apartheid trabaja incansablemente para impedir el desarrollo de la cultura palestina, una de nuestras herramientas más fuertes de resistencia. Israel deniega regularmente a las y los artistas palestinos su derecho a viajar, tanto dentro del territorio palestino ocupado como al extranjero, detiene a artistas sin cargos ni juicio, ha irrumpido reiteradamente en festivales y ha clausurado centros culturales palestinos.

Los periodistas palestinos están en primera línea de los ataques mortales de Israel. Organizaciones de derechos humanos como Reporteros sin Fronteras y la Federación Internacional de Periodistas han denunciado sistemáticamente los ataques de Israel contra personas palestinas desarmadas, incluyendo periodistas.
Pocos días antes del certamen Eurovisión 2018, como parte de su política de disparar a matar o mutilar, Israel mató a un periodista, baleó e hirió a otros seis en Gaza, a pesar de que vestían chalecos antibalas de prensa claramente identificados.

Impacto

La campaña para boicotear Eurovisión 2019 en Israel se está extendiendo por toda Europa y más allá, incluyendo a anteriores ganadores/as de Eurovisión, comentaristas y presentadoras, artistas legendarios, sindicatos y partidos políticos.


Hitos

Israel abandona la ‘condición Jerusalén’ para acoger Eurovisión

El 7 de junio de 2018, la Ministra de Cultura israelí Miri Regev insistió en que “si [Eurovisión] no puede hacerse en Jerusalén, no deberíamos acogerlo.” Tres días después, el gobierno israelí la dejó de lado y abandonó su exigencia de celebrar Eurovisión en Jerusalén, pasando en su lugar a un proceso de licitación abierta. Finalmente Tel Aviv será la ciudad anfitriona del festival.

 


Sindicato de periodistas y redes de artistas de Palestina hacen un llamamiento al boicot

Artistas y periodistas de radio y televisión de Palestina hacen un llamamiento al boicot de Eurovisión 2019.


Celebridades, figuras políticas y sindicatos de Irlanda piden el boicot a Eurovisión 2019

Celebridades y figuras públicas lanzaron una campaña en Irlanda para boicotear Eurovisión si era organizado por Israel. Entre los partidarios del boicot se encuentran el ex ganador de Eurovisión Charlie McGettigan; el presentador y ex comentarista de Eurovisión Mike Murphy; las ex presentadoras de Eurovisión Carrie Crowley y Doireann Ni Bhriain; el artista y escenógrafo de Riverdance Robert Ballagh; las leyendas de la música irlandesas Christy Moore, Mary Black, Paul Brady, Andy Irvine, Frances Black, Donal Lunny, Honor Heffernan, Cormac Breatnach, Dee Armstrong y Steve Wall.

El Alcalde de Dublín, Micheal Mac Donncha, ha pedido a Irlanda que boicotee Eurovisión 2019 para mostrar su solidaridad con el pueblo palestino.

El Sindicato de Músicos de Irlanda y Irish Equity, el sindicato de actores, actrices, bailarinas/es, directoras y diseñadoras/constructores de escenarios y decorados, apoyan el llamado al boicot de Eurovisión 2019.


8%
DE LA POBLACIÓN DE ISLANDIA FIRMÓ UNA PETICIÓN PARA BOICOTEAR EUROVISIÓN 2019

El creciente descontento público resuena por toda Europa

En Islandia, casi el 8% de la población del país firmó una petición para boicotear Eurovisión 2019. El cónsul israelí en Islandia se apresuró para hacer ‘control de daños’

Los llamados al boicot se multiplican en el Reino Unido, Suecia, Malta, Australia y el Estado español, con un creciente descontento público que resuena por toda Europa.


Eurovisión “empañado”

William Lee Dams, editor del popular blog de Eurovisión, comentó a Associated Press: “Este año hay una preocupación mayor que cualquier otro año que pueda recordar sobre el contexto político que rodea a Eurovisión. Muchos fans de Eurovisión esperan el año entero para viajar al festival y, dada la naturaleza de lo que está sucediendo, su ideal se ha visto empañado.”


Miles de personas firman peticiones para boicotear Eurovisión

En toda Europa, decenas de miles de personas han firmado peticiones instando a emisoras, cantantes y compositores a boicotear Eurovisión en Israel.


¡Actúa!

La celebración de Eurovisión 2019 en Israel servirá para lavar con el arte (artwashing) las violaciones de los derechos humanos palestinos por parte de Israel. Los llamamientos a boicotear Eurovisión 2019 se están extendiendo por toda Europa y más allá. A través de campañas populares de base, podemos presionar a la Unión Europea de Radiodifusión para que traslade el concurso o protestar por su realización, exigiéndole que ayude a crear conciencia sobre los ataques de Israel a la cultura palestina.


Corre la voz

Ayuda a correr la voz sobre la campaña de boicot a Eurovisión 2019 en Israel. Comparte la campaña en las redes sociales.

¡Únete a más de 35,000 personas y firma la petición  de boycot a Eurovision en Israel!

We, the undersigned residents of Europe and beyond, call on members of the European Broadcasting Union -- our public broadcasters -- to withdraw from the 2019 Eurovision Song Contest hosted by Israel, to avoid being complicit in Israel's ongoing violations of Palestinian human rights. 

We support the many prominent artists, including former contestants, who have endorsed the appeal of Palestinian artists and journalists to turn their backs on Eurovision 2019.

We urge songwriters and performers to boycott the 2019 contest hosted by Israel just as they once boycotted the apartheid regime in South Africa.

Pon en marcha una campaña de “Boicot a Eurovisión 2019” en tu país

Organica un llamamiento a la acción para boicotear a Eurovisión, recaben el apoyo local y nacional de artistas, periodistas, sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y figuras políticas. Apelen a ex y actuales participantes de Eurovisión para que se pronuncien en contra de la acogida de Eurovisión por parte de Israel. Presionen a su radio y televisión pública para que respeten el piquete palestino y se nieguen a asistir al certamen organizado por Israel.