Palestinian woman with flag

Día Internacional de la Mujeres: La inspiradora resistencia de las mujeres palestinas

El 8 de marzo, la realidad de las mujeres palestinas es inseparable de su incansable resistencia a la violencia colonial y al genocidio continuo, que demuele sus hogares, amenaza sus tierras y las encierra en celdas. Las mujeres también soportan la mayor parte de la carga de cuidar a una comunidad en duelo.

Durante casi cien años, las mujeres palestinas han estado en el corazón de la lucha contra el régimen israelí de colonialismo de asentamientos y apartheid en diversos ámbitos, lo que las convierte en blancos directos. Los líderes israelíes siempre han considerado a las mujeres palestinas una “amenaza demográfica” para su proyecto colonial. Por ejemplo, la exministra israelí Ayelet Shaked llamó directamente a atacar y asesinar a las mujeres palestinas, en especial a las madres de mártires, describiéndolas como quienes “crían pequeñas serpientes”.

Durante estos dos años de genocidio, Israel ha asesinado en promedio a siete mujeres cada dos horas, incluidas dos madres. Se estima que el número de mujeres palestinas asesinadas por Israel en Gaza supera las 28.000, mientras que más de 78.000 mujeres y niñas fueron heridas.

Como concluyó la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU en su impactante informe de marzo de 2025, la destrucción sistemática por parte de Israel de las instalaciones de salud reproductiva y sexual, así como la negación de las necesidades humanitarias básicas, han causado “daños y sufrimiento físico y mental a las mujeres y niñas [palestinas] que tendrán efectos irreversibles a largo plazo en la salud mental y las perspectivas de reproducción y fertilidad de las y los palestinos de Gaza en su conjunto”. Estos actos, declaró la Comisión, “constituyen crímenes de lesa humanidad y constituyen la imposición deliberada de condiciones de vida destinadas a provocar la destrucción física de las y los palestinos en su conjunto, una de las categorías de actos genocidas contemplados en el Estatuto de Roma y la Convención sobre el Genocidio”.

Cada día, decenas de mujeres palestinas se ven obligadas a dar a luz bajo los bombardeos y el sonido de los disparos, sin ningún tipo de atención médica durante o después del parto. La ocupación israelí ha obligado a miles de mujeres embarazadas a desplazarse constantemente bajo amenaza inmediata de muerte, muchas de ellas han sufrido abortos espontáneos debido a estas condiciones. El sufrimiento de cientos de miles de mujeres palestinas se ha visto agravado por heridas directas causadas por los bombardeos. Además, están en riesgo de contraer múltiples enfermedades, ya que el Israel genocida impide la entrada de ayuda humanitaria con suministros médicos esenciales a la Franja de Gaza. Incluso antes del inicio del genocidio, el prolongado y criminal asedio impuesto por Israel durante más de 17 años ya había empeorado las duras condiciones de vida de las mujeres palestinas en Gaza.

Mientras el apartheid israelí intensifica la limpieza étnica en Cisjordania, incluida la Jerusalén ocupada, las mujeres palestinas se encuentran en el corazón de las comunidades que enfrentan y resisten los continuos ataques de las fuerzas de ocupación y los colonos israelíes, particularmente en áreas donde la tierra es esencial para la supervivencia.

En las cárceles israelíes, Israel impone una realidad aún más cruel a las prisioneras palestinas en general y, en particular, a las que padecen cáncer. Israel no solo las somete a opresión y violaciones diarias, privándolas de los derechos humanos más básicos y de sus necesidades de salud cotidianas, sino que además las obliga a enfrentar el dolor sin ningún tipo de atención médica. En un caso reciente, las autoridades israelíes obligaron a la prisionera Tahani Abu Samhandar a luz sin ningún tipo de apoyo médico, ni para ella ni para su bebé recién nacido.

La violencia israelí no afecta solo a las mujeres palestinas; su impacto se extiende a las mujeres de Asia Occidental y el Norte de África. A medida que las guerras de agresión israelíes contra los pueblos de la región se extienden del Líbano a Siria y de Yemen a Irak, las mujeres de toda la región enfrentan el costo humano de las guerras y el desplazamiento constante, mientras perseveran en la lucha por la liberación y la dignidad.

Al librar una despiadada y criminal guerra de agresión contra el pueblo iraní, el eje genocida Israel - EE. UU. intensifica su intento de imponer un orden basado en la ley del más fuerte que amenaza a la humanidad en su conjunto. Dada la condición sin precedentes de Israel como el Estado más ilegal del mundo, debido a su genocidio transmitido en directo en Gaza, esta guerra debe verse en el contexto del esfuerzo desesperado por rehabilitar el régimen israelí de colonialismo, apartheid y genocidio perpetrado por el Occidente colonial, liderado por el autoproclamado emperador estadounidense.

La masacre de al menos 165 niñas de un colegió iraní y sus profesores, en gran medida ignorada o atenuada por los genocidas medios occidentales y su racismo y deshumanización característicos hacia las personas racializadas, expone los verdaderos objetivos de esta agresión por parte de dos potencias nucleares que actúan constantemente fuera de la ley. Israel, con el apoyo del régimen de Trump, busca dividir a Irán y destruir la cohesión y la resiliencia de su pueblo, como ha sido su agenda en Irak, Líbano y Siria, entre otros Estados de la región que ha atacado. Las mujeres suelen estar en primera línea al afrontar las consecuencias.

Palestina es una causa feminista. En honor al sufrimiento, los sacrificios, la heroica resistencia y el sumud de las mujeres palestinas, seguiremos intensificando la presión contra el genocida Israel, incluyendo a las empresas e instituciones cómplices. El movimiento BDS llama a sus millones de simpatizantes en todo el mundo a intensificar la presión para poner fin al genocidio de Israel y a su régimen de décadas de colonialismo, apartheid y ocupación ilegal.