BDS warns of less visible genocide as Trump announces second phase of “ceasefire.”

El movimiento BDS advierte sobre un genocidio menos visible mientras Trump anuncia la segunda fase del “cese al fuego”

Con el anuncio por parte de Estados Unidos del lanzamiento de la segunda fase del plan ilegal y colonialista de Netanyahu y Trump para Gaza, el movimiento BDS advierte que esto constituye una continuación del genocidio israelí, respaldado por Estados Unidos, contra 2,3 millones de personas palestinas en Gaza. Hacemos un llamado para que se renueve la presión para poner fin al genocidio y se impongan sanciones legales y específicas a nivel mundial.

Desde el anuncio del “cese al fuego” el pasado mes de octubre, se ha estado desarrollando una forma menos visible de genocidio. En total incumplimiento incluso de las condiciones acordadas para la primera fase del plan Trump orquestado por Israel, las fuerzas de ocupación ilegales de Israel han asesinado a al menos 442 personas palestinas en Gaza desde el 9 de octubre. Las fuerzas genocidas de Israel siguen disparando contra el pueblo palestino incluso dentro de la supuesta “zona segura”, mientras continúa su criminal asedio de Gaza impidiendo que productos básicos como alimentos y medicinas lleguen a la población, además, el paso fronterizo de Rafah en Gaza permanece cerrado. Israel ha llevado a cabo violaciones del “cese al fuego” casi a diario, más de 1.190 en total.

El plan de 20 puntos de Estados Unidos e Israel viola evidentemente los principios más básicos del derecho internacional, incluida la Convención sobre el Genocidio, la Convención sobre el Apartheid, los Convenios de Ginebra y la Carta de las Naciones Unidas. Estados Unidos e Israel esperan lograr con este plan lo que su genocidio no ha conseguido hasta ahora: la limpieza étnica de la población palestina de Gaza. También busca explícitamente suprimir todas las formas de resistencia palestina al régimen colonial de Israel, creando campos de concentración controlados por la “Fuerza Internacional de Estabilización” (ISF, por sus siglas en inglés) e Israel.

Israel y Estados Unidos, socio pleno en este genocidio, han utilizado el llamado cese al fuego como un intento de rescatar al apartheid israelí de una espiral descendente, para limpiar su imagen global y amortiguar la indignación internacional. Su objetivo es sacar al pueblo palestino de los titulares, debilitar los llamados al boicot y las sanciones, y hacer que nuestra lucha parezca menos urgente. Pero, según todos los indicadores, ese plan ha fracasado, ya que las campañas de BDS están creciendo. Esto se debe principalmente a que millones de personas pueden ver que la realidad no ha cambiado: el genocidio de Israel contra el pueblo palestino en Gaza continúa, aunque con menos intensidad y menos visibilidad; Israel sigue asesinando a personas palestinas a diario, sigue bombardeándolas en sus tiendas de campaña, y la hambruna y todas las repercusiones de la aniquilación de Gaza no han terminado. Israel debe rendir cuentas por su “holocausto en Gaza”, como lo llama la presidenta de la organización israelí de derechos humanos B'Tselem, y por sus décadas de colonialismo de asentamientos, ocupación ilegal y apartheid. A principios de este mes, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas reconoció finalmente que Israel es culpable de apartheid.

Una nueva fase del plan de “cese al fuego” no detendrá el genocidio de Israel contra el pueblo palestino, solo una rendición de cuentas real lo hará. La marea ha cambiado y no hay vuelta atrás. Cinco Estados europeos se han retirado de Eurovisión debido a la participación de Israel mientras sostiene un régimen de apartheid; Microsoft ha puesto fin a un importante proyecto con una unidad militar israelí bajo la presión de sus accionistas y la exposición mediática de su complicidad en los crímenes de Israel; McDonald's perdió más de 7.000 millones de dólares en ingresos el año anterior debido a los boicots globales, según informes publicados por los medios financieros israelíes a principios de 2025; Colombia ha promulgado una prohibición total de las exportaciones de carbón a Israel y de las importaciones de armas de Israel, y otros innumerables Estados, instituciones y empresas están reduciendo o cortando sus lazos con el genocida Israel. El “cese al fuego” no ha servido para ocultar las continuas brutalidades de Israel, su agresión militar en toda la región y el genocidio en Gaza.

El movimiento BDS pide que se presione a todos los Estados para que:

  • Movilicen la oposición en la Asamblea General de la ONU, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y todos los demás órganos de la ONU para oponerse al plan ilegal de Trump y Netanyahu y expulsar al apartheid israelí de la ONU y de todos los foros internacionales.  
  • Hagan que Israel y sus cómplices rindan cuentas por el genocidio y el régimen subyacente de ocupación militar ilegal y de apartheid mediante sanciones legales y específicas, comenzando por embargos militares, energéticos y comerciales integrales.
  • Defiendan el derecho internacional, en particular el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, y cumplir con sus obligaciones legales de prevenir, poner fin, abstenerse de reconocer o prestar ayuda o asistencia a los crímenes atroces y actos ilegales de Israel contra el pueblo indígena palestino. 
  • Se unan y refuercen el Grupo de La Haya y todas las demás iniciativas destinadas a defender el derecho internacional.

Para detener al imperio, primero hay que detener a Israel y hacerle rendir cuentas. Crear una ola global de resistencia a los designios imperiales de Estados Unidos es ahora una necesidad existencial para la humanidad, para salvarnos del abismo de la falta total de justicia, del más profundo sufrimiento y, posiblemente, de una guerra nuclear.

El movimiento BDS hace un llamado a todas las personas con conciencia para que intensifiquen las campañas de BDS, redoblen la presión para que se impongan sanciones legales y específicas a nivel mundial e intensifiquen la presión popular para hacer frente a la agresión de Estados Unidos e Israel en todas partes, desde Gaza hasta Venezuela, y ahora también en Groenlandia. Liberar Palestina es liberar a todos los pueblos del mundo.

Intensifiquemos la presión del movimiento BDS para aislar aún más al apartheid israelí y detener el genocidio ahora mismo.