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Desenmascarando a Spotify: lucra con el apartheid, el genocidio y las deportaciones racistas

La Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI), miembro fundador del movimiento BDS liderado por el pueblo palestino, respalda el creciente boicot orgánico de consumo contra Spotify, el mayor servicio de streaming de música del mundo, que obtiene beneficios directos de la explotación de artistas, de sistemas de deportaciones masivas, del apartheid y del genocidio.

En octubre de 2025, usuarios y usuarias de Spotify comenzaron a escuchar anuncios racistas de reclutamiento para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), mientras esta agencia continúa aterrorizando a comunidades migrantes y a quienes se solidarizan con ellas en todo el país. Aunque se informó que los anuncios del ICE habían expirado, Spotify se negó a modificar sus políticas, defendiendo los anuncios como coherentes con los estándares de la empresa.

Más tarde ese mismo año, según se informó, Spotify difundió anuncios del servicio penitenciario del Israel genocida, reclutando unidades armadas. Bajo el control directo del ministro racista y fanático del gobierno israelí Itamar Ben-Gvir, las prisiones y centros de detención israelíes han incrementado el uso generalizado y sistemático de tortura física, abusos psicológicos, condiciones de detención inhumanas y violencia sexual contra prisioneros y prisioneras políticas palestinas.

La complicidad de Spotify con el apartheid israelí va mucho más allá del ciclo habitual de estos anuncios poco éticos y potencialmente ilegales. La empresa se lanzó al mercado israelí con un acuerdo plurianual con Partner Communications Company Ltd, una empresa israelí de telecomunicaciones incluida en la base de datos de las Naciones Unidas sobre compañías involucradas en asentamientos israelíes ilegales en territorio palestino ocupado. Cualquier acuerdo de este tipo viola el fallo de 2024 de la Corte Internacional de Justicia, que determinó que la totalidad de la presencia de Israel en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Este, es ilegal y constituye apartheid. El incumplimiento del derecho internacional por parte de corporaciones también puede constituir complicidad criminal, según destacados expertos y expertas en derecho.

Spotify también se encuentra entre las principales plataformas que han alojado propaganda genocida del gobierno israelí, incluido Mission Brief: The Official Podcast of the Israel Defense Forces.

El fundador y director ejecutivo de Spotify hasta diciembre de 2025, Daniel Ek, es presidente de la empresa alemana de inteligencia artificial militar Helsing y ha invertido personalmente la riqueza obtenida a través de Spotify en esta compañía, ayudando a recaudar cientos de millones de dólares para su expansión. A pesar de que la empresa afirma que su tecnología no se utiliza actualmente “en zonas de guerra distintas de Ucrania”, Helsing mantiene contratos directos con múltiples compañías internacionales de armamento cómplices del régimen genocida israelí de apartheid y ocupación militar, entre ellas  Rheinmetall, Saab y Airbus. Airbus participa en la vigilancia y el control policial militarizado de la frontera entre Estados Unidos y México, y su filial Airbus DS Airborne Solutions mantiene una asociación estratégica de largo plazo con la empresa estatal Israel Aerospace Industries.

Spotify ha sido durante mucho tiempo notoria en la industria musical por pagar salarios de pobreza, por algoritmos manipulados que presuntamente priorizan a los grandes sellos, y por la desmonetización de la gran mayoría de las canciones de su extenso catálogo. Reconocemos que no todas y todos los artistas están en condiciones de retirar completamente su música de la plataforma, dado su cuasi monopolio sobre métricas cruciales utilizadas por la industria en general. Pero celebramos a quienes están retirando su música de la plataforma, respaldamos el boicot de suscriptores y suscriptoras y llamamos a profundizarlo. También instamos a artistas a que, como mínimo, hagan eco de nuestras demandas.

Con una enorme riqueza extraída del trabajo de músicos y músicas invertida por el fundador de Spotify en la guerra con inteligencia artificial vinculada al genocidio de Israel; con Spotify difundiendo anuncios para fuerzas militarizadas y racistas en Estados Unidos e Israel; normalizando el genocidio y el apartheid; y atrapando a artistas en un sistema explotador sin una remuneración justa, el argumento para que los y las fans de la música cancelen su suscripción a Spotify es hoy más contundente que nunca.

Llamamos a todas las personas con conciencia a ejercer presión estratégica sobre Spotify, incluyendo la cancelación de suscripciones y la eliminación de cuentas, hasta que la empresa:

  • Adopte una política ética interseccional en materia de programación, publicidad, patrocinios y asociaciones, que prohíba dar plataforma a empresas, agencias o servicios verificablemente cómplices de violaciones de derechos humanos, incluido el apartheid y el genocidio.
  • Ponga fin a toda relación comercial con Partner Communications Company Ltd y con todas las demás empresas israelíes cómplices del apartheid israelí, la ocupación ilegal y el genocidio.

El genocidio, el apartheid, la explotación y las deportaciones racistas nunca deberían estar en la lista de reproducción.