Mientras Israel continúa su genocidio en Gaza, una nueva ola de solidaridad con el pueblo palestino se extiende por todo el mundo. El movimiento de boicot, desinversión y sanciones contra Israel es la forma más eficaz de hacer que la solidaridad tenga impacto. A continuación presentamos información sobre cómo hacer que las campañas de BDS sean exitosas.
Introducción al BDS
Primero, algunos antecedentes: el movimiento de BDS fue fundado por la sociedad civil palestina en 2005 como una forma de ejercer presión sobre Israel para que cumpla con el derecho internacional. Se concentra en tres demandas clave:
- El fin de la ocupación de todos los territorios árabes y el desmantelamiento del muro ilegal de apartheid.
- La plena igualdad para la ciudadanía palestina del actual Israel.
- El derecho al retorno de las personas palestinas refugiadas.
El sitio web del movimiento BDS contiene más información sobre la historia del movimiento BDS, las organizaciones que componen el Comité Nacional Palestino de BDS y las campañas pasadas y actuales.
El BDS es la forma más eficaz de poner en práctica nuestra solidaridad con la liberación de Palestina. Israel solo puede mantener su régimen opresor sobre el pueblo palestino y evitar rendir cuentas por su genocidio contra 2,3 millones de personas palestinas en la asediada y ocupada Franja de Gaza gracias a la complicidad internacional de Estados, empresas e instituciones.
El BDS tiene sus raíces en décadas de resistencia popular palestina frente al colonialismo británico y al colonialismo de asentamientos sionista. Se inspira en el movimiento anti-apartheid sudafricano, durante el cual los boicots y sanciones internacionales desempeñaron un papel importante en la eventual caída del apartheid.
Un movimiento por la acción colectiva
Muchas personas están boicoteando personalmente a marcas que han declarado su apoyo al apartheid israelí y eso está muy bien; sin embargo, queremos subrayar que los boicots de las personas consumidoras son más eficaces cuando se toman como una acción colectiva y que el BDS no se trata solo de este tipo de boicots. Más importante que nuestras inversiones y compras personales —que son gestos simbólicos pero que por sí solos no tienen un impacto considerable— es trabajar dentro de una organización, sindicato o coalición para organizar campañas efectivas y estratégicas y construir poder a nivel mundial para apoyar la lucha palestina. Así, al encontrar listas masivas de docenas de empresas a boicotear en las redes sociales, resulta importante recordar que el objetivo no es boicotear a tantas empresas como sea posible, ya que muy pocas personas pueden sostener boicots tan amplios durante mucho tiempo.
El objetivo es elegir estratégicamente unos pocos objetivos y ejercer suficiente presión colectiva para ganar una campaña. Esto significa, por ejemplo, que una empresa concreta deje de hacer negocios con Israel, que una institución concreta desinvierta en empresas israelíes o internacionales cómplices o que una ciudad concreta ponga fin a su relación con el gobierno israelí o adopte una política de adquisiciones e inversiones basada en los derechos humanos.
Hay muchos tipos de campañas de BDS entre los cuales elegir y objetivos que pueden resultar más estratégicos y alcanzables en distintos contextos. A continuación hay algunos ejemplos a considerar:
Boicot municipal: una ciudad rescinde contratos con HP o Caterpillar.
Boicot académico: una universidad (o departamento) o asociación académica pone fin a la colaboración institucional con instituciones académicas israelíes.
Boicot deportivo: los equipos se niegan a jugar contra equipos oficiales israelíes o Israel es suspendido de los Juegos Olímpicos o de la FIFA.
Boicot de consumo: una tienda de comestibles deja de vender frutas y verduras israelíes.
Boicot cultural: una celebridad cancela una presentación en Israel o se cancela un evento de una persona que cumple el rol de “embajadora cultural” israelí o que es patrocinada por Israel (o grupos de presión anti-Palestina).
Desinversión: una ciudad, universidad, iglesia, sindicato o fondo de pensiones retira sus inversiones en corporaciones y bancos cómplices del apartheid israelí.
A medida que el movimiento BDS continúa creciendo a un ritmo acelerado, activistas de todo el mundo (incluso en Palestina) a menudo se preguntan qué institución o corporación atacar de manera más efectiva y cómo hacerlo. Dada nuestra limitada capacidad humana, queremos que los objetivos que seleccionamos sean lo más estratégicos. El movimiento BDS no lanza una campaña de boicot contra cada evento, producto o institución boicoteable, porque eso haría imposible lograr resultados concretos.
Es por ello que seleccionamos cuidadosamente nuestros objetivos y la manera en que intervenimos en cada caso. Una publicación del Comité Nacional Palestino del BDS (BNC, por sus siglas en inglés) presenta los objetivos actuales del BDS y las campañas estratégicas y explica por qué algunos objetivos son objetivos de “presión” en lugar de objetivos de boicot total.