Faith leaders must step up to this moment

Los líderes religiosos deben estar a la altura de este momento.

La semana pasada, Israel atacó la iglesia católica en Gaza, asesinando a 3 personas palestinas y hiriendo a muchas más, entre ellas al padre Gabriel Romanelli, quien solía recibir a diario una llamada del difunto papa Francisco.

En el momento del ataque, la iglesia católica albergaba a unas 600 personas palestinas –ancianas y niñeces– que buscaban refugio ante el genocidio transmitido en directo que Israel perpetra.

San Porfirio, la tercera iglesia más antigua del mundo y refugio de personas desplazadas palestinas, ya había sido bombardeada por Israel en octubre de 2023, causando al menos 16 muertes. La impunidad israelí alimentó nuevos ataques contra iglesias y contra el patrimonio de 4.000 años de Gaza.

En respuesta al mortal ataque, el papa Leo XIV declaró estar "profundamente apenado al conocer la pérdida de vidas y las heridas causadas por el ataque militar". Expresó su "profunda esperanza en el diálogo, la reconciliación y una paz duradera en la región", sin identificar a las víctimas como cristianas palestinas ni a las fuerzas de ocupación israelíes como perpetradoras, y mucho menos condenar lo que la CIJ determinó en enero de 2024 como un genocidio israelí «plausible» contra 2,3 millones de palestinos y palestinas en Gaza.

En marcado contraste, el papa Francisco había reconocido que "lo que ocurre en Gaza tiene características de genocidio", sumándose a gran parte de la humanidad que ya nombraba y condenaba el genocidio israelí. También dijo a una delegación palestina: "Veo el genocidio", comentario que luego la burocracia vaticana negó oficialmente.

No podemos esperar menos de ningún líder religioso.

En junio, el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), que representa a más de 580 millones de personas cristianas, denunció el régimen de apartheid israelí y sus crímenes en Gaza, los cuales "podrían constituir genocidio", y pidió sanciones y rendición de cuentas.

El CMI instó a "Estados, iglesias e instituciones internacionales a imponer consecuencias por las violaciones del derecho internacional, incluidas sanciones selectivas, desinversiones y embargos de armas".

También pidió apoyar "a la Corte Penal Internacional y a los mecanismos de la ONU que investigan posibles crímenes de guerra y de lesa humanidad" y urgió a todos los Estados "a cumplir las resoluciones de la CIJ".

El racismo anticristiano sancionado por el Estado de Israel, o cristianofobia, es una dimensión importante de su régimen de colonialismo de asentamientos y apartheid contra el pueblo palestino que ha escapado en gran medida al escrutinio –y a la cobertura– de los medios dominantes, incluso en el mundo occidental mayoritariamente cristiano.

El movimiento BDS publicó en 2023 un informe que detalla los ataques a iglesias, sacerdotes y cementerios cristianos en toda la Palestina histórica. Señalaba: "Las únicas personas cristianas mayormente exentas de estos ataques racistas son las evangélicas sionistas cristianas, profundamente antisemitas pero fuertemente aliadas con el liderazgo ultraderechista israelí".

"Muerte a los cristianos" es uno de los principales lemas en los ataques cristianófobos contra los y las palestinas cristianas y sus lugares sagrados.

Millones de personas en todo el mundo libran una lucha decidida para poner fin al genocidio y hacer rendir cuentas a Israel y a sus socios (principalmente EE. UU., la UE y el Reino Unido). Los líderes religiosos deben estar a la altura de este momento.

Las personas de todas las creencias deben presionar a sus líderes religiosos y políticos para que tomen medidas concretas que pongan fin a cualquier forma de complicidad con el genocidio, el apartheid y otras atrocidades de Israel.

¡Escalemos la presión BDS sobre los gobiernos para imponer sanciones legales y efectivas a Israel (militares, energéticas, comerciales, académicas, financieras, etc.) con el fin de detener este genocidio estadounidense-israelí y contribuir a desmantelar el régimen israelí de 77 años de colonialismo de asentamientos y apartheid contra el pueblo palestino indígena!