El 2 de abril, el estado brasilero de Bahía decidió poner fin a su acuerdo de cooperación con la empresa israelí de agua Mekorot. La decisión se produjo tras la presión ejercida por activistas del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), que lucha por acabar con la complicidad de Brasil en las violaciones del derecho internacional por parte de Israel.
Activistas de la sociedad civil y movimientos sociales denunciaron en varias ocasiones el acuerdo firmado en 2013 por las dos empresas de servicios de agua de Bahía —Embasa y CERB—, debido al papel de Mekorot en la negación de los derechos al agua del pueblo palestino. El legislador regional Marcelino Galo, vicepresidente de la comisión estatal de medioambiente, sequía y recursos hídricos, exigió una revisión del acuerdo. Este proceso culminó con el anuncio que dio impulso a la campaña Stop Mekorot.
Este fue el último de una serie de contratos que Mekorot perdió en todo el mundo debido a la presión de los movimientos de base, y puso al descubierto su papel en el apartheid hídrico contra el pueblo palestino. Pedro Charbel, coordinador de campañas para Latinoamérica del Comité Nacional Palestino del BDS (BNC, por sus siglas en inglés) —la dirección palestina del movimiento BDS—, acogió con satisfacción el anuncio:
“Embasa y CERB hicieron lo correcto al poner fin a este acuerdo de cooperación con la empresa israelí Mekorot, el cual servía para legitimar el apartheid hídrico israelí sin aportar ningún beneficio a Bahía. Hoy Bahía se une a Buenos Aires, Lisboa, los Países Bajos y São Paulo en la ruptura de relaciones con Mekorot. Hacemos un llamado a todas las entidades públicas para que rompan sus vínculos con Mekorot y pongan fin a toda forma de complicidad en empresas israelíes que se benefician de las violaciones de los derechos humanos del pueblo palestino y que las facilitan”.
Los grupos palestinos de la campaña Stop the Wall, el Sindicato de Personas Agricultoras Palestinas y la Coalición de Defensa de la Tierra han estado trabajando con socios de la sociedad civil de Bahía para crear conciencia sobre el contrato y el apartheid hídrico de Israel desde el año pasado. La campaña produjo un cartel y una cartilla para explicar las violaciones israelíes del derecho al agua del pueblo palestino y relacionarlas con el propio legado de colonialismo, genocidio y esclavitud de Brasil.
Rafat Khandakji, presidente del Sindicato de Personas Agricultoras Palestinas, explicó:
“Mekorot y otras empresas de agua y agroindustrias israelíes exportan sus tecnologías a Brasil bajo el mito de la innovación hídrica, pero la realidad es muy diferente. La verdadera ‘innovación’ de Israel es su apartheid hídrico, que expulsa a las personas palestinas de sus tierras para expandir los asentamientos ilegales. Los acuerdos de cooperación que Brasil suele firmar con estas empresas israelíes sirven para encubrir y reforzar estas políticas criminales”.
El Movimento dos Pequenos Agricultores (MPA), el Movimento dos Atingidos por Barragens (MAB), el Levante Popular da Juventude, la Comissão Pastoral da Terra (CPT) y el Instituto Regional da Pequena Agropecuária Apropriada (IRPAA) se unieron a organizaciones palestinas en una carta abierta a las empresas de agua de Bahía en la que las instaban a cortar sus vínculos con Mekorot.
Bajo el lema “De Bahía a Palestina, tenemos sed de justicia”, las personas activistas se sumaron a la marcha anual por los derechos al agua en el Día Mundial del Agua (22 de marzo), organizada por el Sindicato dos Trabalhadores em Água, Esgoto e Meio Ambiente no Estado da Bahia (SINDAE) y organizaciones aliadas. Esta marcha es conocida por ser la mayor manifestación en defensa del derecho al agua en Latinoamérica. Además, otros actores de la sociedad civil también denunciaron el acuerdo durante el tercer Seminario sobre Gobernanza del Agua en Bahía.
Para saber más sobre el papel de Mekorot en las políticas israelíes, recomendamos visitar www.stopmekorot.org o leer el informe de Amnistía Internacional (2009) titulado “Sedientos de justicia: restricción del acceso de la población palestina al agua”.