Resumen
Después de los fabricantes de armas, la tecnología es el sector más cómplice del genocidio y el régimen de apartheid en curso de Israel, lo que convierte a los objetivos tecnológicos en una prioridad para el movimiento BDS.
El sector tecnológico es un pilar de la economía del apartheid que alimenta las arcas de guerra de Israel, ya que representa el 20% del PIB de Israel y 1 de cada 2 dólares exportados. Además de ser un pilar de la economía israelí, las empresas proporcionan a Israel, a sabiendas, tecnologías de violencia que pueden ser utilizadas como armas (incluido software espía) para cometer crímenes de guerra y graves violaciones de los derechos humanos.
Por ejemplo, gigantes del sector tecnológico como Google, Amazon, Microsoft, IBM y Palantir han creado sistemas avanzados de armas de inteligencia artificial denominados “fábricas de asesinatos”. Estas empresas equipan al ejército israelí con sistemas informáticos y tecnologías de vigilancia y comunicación para acelerar el genocidio en Gaza y automatizar el apartheid en Cisjordania.
En colaboración con la Autoridad de Población, Inmigración y Fronteras de Israel, las empresas tecnológicas extranjeras recopilan y almacenan cantidades masivas de datos de la población civil palestina para operar el sistema informático del Registro de Población de Israel, que es fundamental para el apartheid israelí. Este registro almacena información sobre las personas palestinas que viven en los territorios palestinos ocupados y es utilizado sistemáticamente por Israel para implementar un sistema de apartheid por niveles contra el publo palestino al limitar sus derechos y libertades, incluida la libertad de movimiento, el derecho al trabajo, el voto, la reunificación familiar y el acceso a los servicios sociales básicos.
Las empresas tecnológicas se asocian con el gobierno israelí para violar los derechos del pueblo palestino en los territorios ocupados; por ejemplo, se han automatizadolos puestos de control militares para restringir la libertad de movimiento de las personas palestinas en Cisjordania y están en marcha proyectos de vigilancia de “ciudades inteligentes” en Jerusalén Este y Hebrón.
Aunque la tecnología representa un desafío en las campañas de BDS porque las grandes empresas suelen tener el monopolio del mercado, presionar a estas empresas mediante boicots por parte de las personas consumidoras, exclusiones de contratos, desinversiones y políticas reguladoras es posible y crucial para el movimiento.
El sector tecnológico de Israel: de una nación de start-ups a una #NaciónEnDeclive (#ShutDownNation)
El sector tecnológico es un pilar de la economía israelí que se está desmoronando rápidamente a medida que las empresas tecnológicas israelíes y extranjeras reconocen el riesgo fiduciario y el riesgo legal de hacer negocios con un Estado que está siendo investigado por el delito de genocidio y que está entregado a una guerra sin fin en detrimento de la economía nacional.
La guerra genocida de Israel también está matando a su sector tecnológico. Los medios financieros israelíes informan de que “el 49% de las empresas tecnológicas israelíes han notificado cancelaciones de inversiones debido a la guerra”. La alta tecnología representa casi la mitad del valor de las exportaciones de Israel. El genocidio estadounidense-israelí en curso contra 2,3 millones de personas palestinas en Gaza está destruyendo cientos de miles de vidas y medios de subsistencia del pueblo palestino. También está acelerando el descenso del régimen de colonialismo y apartheid de 76 años de Israel hacia una “espiral de colapso”. En respuesta a la intensificación de la fuga de capitales y la disminución de las inversiones extranjeras en alta tecnología israelí, en mayo de 2024 130 economistas israelíes de primer orden enviaron al primer ministro israelí una “advertencia clara y enfática” sobre la “alta probabilidad” de que la economía y la sociedad israelíes caigan en una “espiral de colapso”. El sector tecnológico israelí, que en su día estuvo en auge, le valió a Israel el título de “nación de start-ups”. Pero ahora, con el creciente consenso de que invertir en el Israel del apartheid es legalmente y financieramente imprudente, Israel es una #NaciónEnDeclive (#ShutDownNation).