Descripción general
El permanente y constante apoyo tecnológico e ideológico que brinda Palentir al ejército israelí pone en evidencia su complicidad en el apartheid, los crímenes de guerra de Israel y el genocidio en Gaza. Tras el inicio de los ataques de Israel contra Gaza, la empresa se alineó rápidamente con el ejército israelí al equipar sus operaciones en Gaza con tecnologías de vanguardia. Incluso a la luz de las resoluciones jurídicamente vinculantes de la Corte Internacional de Justicia de 2024 para prevenir el plausible genocidio de Israel en Gaza, así como de su Opinión Consultiva del 19 de julio de 2024 —que afirma que Israel mantiene una ocupación ilegal y un sistema de apartheid— Palantir no solo ha incumplido su obligación de evitar la complicidad en el genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad, sino que se le acusa de facilitar estos crímenes atroces, incluyendo su incitación.
Palantir es un socio cercano del ejército y el gobierno israelíes. En una carta dirigida a los accionistas, el director ejecutivo expresó apoyo explícito a Israel mientras éste cometía crímenes genocidas en Gaza; en la carta afirmó que Palantir es “una de las pocas empresas del mundo que ha manifestado su firme apoyo a Israel”. La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU y la Asociación Internacional de Estudiosos del Genocidio se han sumado a numerosas organizaciones de derechos humanos de todo el mundo al reconocer que Israel está cometiendo un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza. Aun así, en 2025, dos años después del inicio de este genocidio respaldado por Occidente, Palantir promocionó su tecnología para “potenciar la superioridad obvia e innata de Occidente” al escribir: “en todo el campo de batalla, construimos para dominar”. Palantir funciona como un fabricante de armas digitales y sus dirigentes afirman abiertamente que su tecnología se utiliza “en ocasiones, para matar”.
Romper todos los vínculos con Palantir es un deber legal y ético y es la forma más eficaz de presionar a la empresa para que ponga fin a sus operaciones delictivas. A nivel mundial, debemos presionar a los gobiernos y a las instituciones (universidades, hospitales, sindicatos, fondos soberanos, fondos de pensiones, instituciones religiosas, las Naciones Unidas y organizaciones de ayuda humanitaria) para que (i) anulen los contratos y las alianzas con Palantir y (ii) retiren sus inversiones de la empresa. Para ello, el movimiento BDS, liderado por personas palestinas, hace un llamado a formar amplias coaliciones intersectoriales que lideren campañas de exclusión contractual, acciones de protesta pacíficas y otras formas creativas de presión sobre las instituciones que contratan a Palantir, con el fin de poner fin a su complicidad en graves violaciones de los derechos humanos.
Palantir ha incumplido su obligación corporativa de prevenir el genocidio. En junio de 2024 —cinco meses después de que la Corte Internacional de Justicia determinara que es plausible que Israel esté cometiendo genocidio— el director ejecutivo de Palantir, Alex Karp, fue uno de los cinco directores ejecutivos que cabildearon y presionaron a senadores estadounidenses para que continuaran las ventas de armas de EE. UU a Israel, durante una reunión privada celebrada en el Capitolio titulada “Fomentar una alianza público-privada en apoyo de la seguridad israelí y la paz y la estabilidad regionales”. Desde entonces, un Comité Especial de la ONU ha confirmado que los métodos de guerra de Israel en Gaza son consistentes con un genocidio. En julio de 2024, cuando se le preguntó sobre la ética del uso de la IA Lavender por parte del ejército israelí en el genocidio de Gaza, Peter Thiel, cofundador de Palantir, respondió: “No estoy al tanto de todos los detalles de lo que está sucediendo en Israel, porque mi tendencia es apoyar a Israel. No nos corresponde a nosotros cuestionarlo todo. Y creo que, en general, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) pueden decidir lo que quieren hacer, y que, en general, tienen razón; ese es más o menos mi razonamiento de base”.
El impacto de Palantir en los derechos humanos no se limita al pueblo palestino. Cabe destacar especialmente su colaboración con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y con hospitales de todo el mundo. La tecnología de Palantir en los hospitales supone una amenaza para los derechos de pacientes y personas trabajadoras de la salud debido a problemas de privacidad de los datos y a peligrosas crisis de asignación de personal. Permitir que Palantir acceda a los datos de pacientes conlleva al riesgo de que se exponga información médica sensible y protegida, así como de que se utilicen métodos generativos de IA para la asignación de personal que dejan a las personas trabajadoras de la salud sin los recursos adecuados para salvar vidas. El Dr. David Wrigley, vicepresidente del Comité de Médicos de Familia de Inglaterra de la Asociación Médica Británica declaró a Digital Health News: “Es comprensible que las personas pacientes se sientan preocupadas y opten por ocultar información al personal médico, en detrimento de su atención, si no confían en que [Palantir] procese sus datos o si les preocupa el uso que se pueda dar a dichos datos”. Además, el Dr. Wrigley afirmó que: “Si el software de Palantir se está utilizando para identificar a personas en el marco de la aplicación de las leyes de inmigración y se está desplegando en zonas de conflicto activo, entonces es completamente incompatible con los valores que defendemos en la prestación de la atención médica”. En una conferencia en Media City, el exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis señaló que Palantir entrena los modelos de IA que vende a los hospitales utilizando al pueblo palestino sitiado en Gaza durante el genocidio de Israel. En tanto“sujeto de prueba” de tecnologías militarizadas exportadas a nivel mundial y sobreviviente del genocidio que Israel lleva acabo con la ayuda de la IA, el pueblo palestino es una señal de alerta que advierte al mundo del futuro catastrófico que depara la inteligencia artificial militarizada de Palantir.