CONTEXTO
Israel niega sistemática y violentamente el derecho a la educación de la población estudiantil palestina. Israel ha bombardeado y asaltado escuelas y universidades palestinas. Como parte de su genocidio contra 2,3 millones de personas palestinas en Gaza, Israel ha dañado o destruido todas las universidades palestinas en Gaza y ha destruido cientos de escuelas. Más de 90.000 estudiantes de universidad en la Franja de Gaza han perdido el acceso a la educación superior.
Esta violencia colonial extrema ha llevado a que dirigentes de 15 universidades palestinas pidan que se aíslen las universidades israelíes en todo el mundo. Las organizaciones estudiantiles palestinas, a menudo en la vanguardia de la resistencia popular al régimen de colonialismo, apartheid y ocupación militar de Israel que lleva décadas en vigor, también han pedido a sus pares de todo el mundo que intensifiquen la campaña de BDS en respuesta al genocidio israelí.
El Comité Nacional Palestino de BDS (BNC, por sus siglas en inglés) –la coalición palestina más amplia en la Palestina histórica y en el exilio que lidera el movimiento global de BDS, incluida la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural de Israel (PACBI, por sus siglas en inglés)–, ha hecho un llamado constante a activistas y movimientos de solidaridad en los campus para que:
- Respeten y defiendan los derechos integrales del pueblo palestino (por lo menos los tres derechos enumerados en el histórico llamado del BDS del 2005).
- Pongan fin a la complicidad académica y financiera de las universidades en el #GenocidioEnGaza y el régimen de apartheid israelíes, cortando los lazos académicos con las universidades israelíes cómplices y los lazos financieros y las inversiones con empresas cómplices.
Decenas de sindicatos y gobiernos estudiantiles de todo el mundo han organizado campañas de BDS atendiendo a ambas demandas como la forma más eficaz de solidaridad con la lucha de liberación palestina.
Los campamentos estudiantiles, que se levantaron en los campus de todo el mundo en 2024 como respuesta al genocidio de Gaza por parte de Israel, llamaron la atención internacional como nunca antes sobre la complicidad de sus instituciones académicas en el genocidio y el apartheid de Israel. Así, desempeñaron un papel indispensable para que las administraciones universitarias tomaran medidas con ese fin.
Los movimientos de solidaridad liderados por estudiantes están creciendo rápidamente en América del Norte, Europa y en todo el sur global, como en Indonesia, Sudáfrica, Brasil, Chile y Turquía. La solidaridad estudiantil está ayudando a generar un enorme apoyo a la lucha palestina por la libertad, la justicia y la igualdad entre toda una generación de jóvenes.
El implacable y deliberado ataque de Israel contra la educación Palestina, que ha sido denominado escolicidio desde el 2009, se remonta a la Nakba de 1948, en la que Israel saqueó o destruyó decenas de miles de libros que fueron robados a las personas palestinas.
Este escolicidio, o “asesinato del aprendizaje”, ha alcanzado un nivel sin precedentes durante el genocidio perpretrado por Israel contra 2,3 millones de personas palestinas en Gaza. Las fuerzas israelíes han dañado o destruido de manera metódica todas las universidades de Gaza, en algunos casos a través de la colocación de explosivos en edificios vacíos del campus después de ocuparlos como bases militares y centros de tortura. Además, ha destruido cientos de escuelas palestinas.
Es escolicidio puede tomar diversas formas. Durante la primera Intifada palestina (1987-1993), Israel cerró todas las universidades palestinas, algunas por varios años, todas las 1.194 escuelas palestinas y, eventualmente, los jardínes infantiles. Esto hizo que las personas palestinas construyeran una red de escuelas clandestinas.
Israel niega metódicamente a las personas académicas y estudiantes palestinas sus derechos básicos, incluida la libertad académica, y a menudo son objeto de encarcelamiento, denegación de libertad de movimiento e incluso ataques violentos. Mucho antes del genocidio en Gaza las fuerzas de ocupación militar de Israel ya habían atacado en reiteradas ocasiones a las universidades y estudiantes de Palestina en la Cisjordania ocupada ilegalmente, incluida Jerusalén Oriental, a menudo hiriendo o incluso matando a estudiantes.
Según UNICEF, en 2014 –tras la masacre de 50 días de Israel en Gaza en la que fueron asesinadas más de 2.200 personas palestinas, entre las que había 526 infancias,– Israel atacó al menos 153 escuelas, entre ellas 90 gestionadas por la ONU y la universidad más grande de la zona.
En octubre de 2015 una nueva generación de palestinos se levantó contra el brutal régimen de ocupación, colonialismo y apartheid que Israel lleva décadas ejerciendo. Estas movilizaciones marcaron otra fase de la lucha popular contra el terrorismo de Estado de Israel.
Decenas de miles de personas palestinas, en su mayoría jóvenes, se unieron a las manifestaciones que tuvieron lugar en más de 65 aldeas, pueblos, ciudades y campos de personas palestinas refugiadas.
El estudiantado palestino siempre ha desempeñado un papel fundamental en la lucha popular en Palestina y estuvo al frente de estas movilizaciones. Muchas manifestaciones fueron organizadas por comités estudiantiles.
Además, la población estudiantil palestina está muy involucrada en las campañas del BDS en Palestina y a menudo las lidera, incluso a través de comités estudiantiles en toda Palestina. Estas campañas del BDS incluyen la lucha contra los proyectos de normalización, la defensa del boicot académico y cultural a Israel y sus instituciones cómplices y la realización de amplios boicots de consumo local a empresas israelíes e internacionales cómplices.
Los movimientos estudiantiles de todo el mundo desempeñan un papel importante en el impulso del crecimiento de muchos movimientos progresistas, y el movimiento BDS no es una excepción. En Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica, Chile, Brasil, Australia y en toda Europa y el mundo, los grupos de estudiantes están construyendo la solidaridad con la lucha palestina por la libertad, la justicia y la igualdad y, lo que es más importante, están pidiendo a sus universidades que pongan fin a la complicidad en los crímenes coloniales del apartheid israelí contra el pueblo palestino.
Las exitosas campañas de solidaridad con Palestina han fomentado animados debates en los campus, con lo que se ha llegado a miles de jóvenes. Las campañas estudiantiles del BDS a menudo han establecido coaliciones intersectoriales con otros movimientos progresistas en los campus, situando a Palestina en el centro de los movimientos estudiantiles, especialmente durante el genocidio de Gaza por parte de Israel. Israel y las organizaciones pro-Israel están cada vez más preocupadas por el activismo del BDS en los campus, y están desviando enormes recursos a grupos de estudiantes pro-Israel.
Además de hacer campaña para poner fin a la complicidad, otro aspecto clave del activismo estudiantil del BDS es la creación de conciencia en la población sobre el régimen israelí de colonialismo, apartheid y ocupación militar, así como las dificultades a las que se enfrentan la población joven y estudiantil en Palestina y las luchas políticas en las que están involucradas.